Mi marido sufre migrañas constantes desde hace ya varios años. A ver, las ha tenido siempre, desde que nació, pero con el tiempo empeoraron tanto hasta que ahora, con 35 años, ya tiene al menos 2 o 3 migrañas gordas por mes. Me refiero a esas migrañas que te ocupan 5 o 6 días seguidos y que no te quita NADA. El resto de los días tiene que hacer malabares para impedir que le den migrañas (no comer tal o cual cosas, estirar el cuello antes y después de dormir, cuidadito con los sitios elevados…). Vamos, un calvario para él, un verdadero sinvivir.
Haz cuentas, ¿cuántos días buenos tiene mi esposo? Entre los días que le duele la cabeza y lo que lucha por que no le duela… al final, tiene una semana buena al mes. Y yo estoy hartísima de que esté siempre con dolores, así que me he puesto a investigar posibles causas y cómo intentar que no le den, y todo esto he descubierto.
La salud bucodental tiene mucho que ver
Resulta que la boca y la mandíbula tienen muchísima relación. Y no es algo raro que le pasa a cuatro personas, no, es bastante más común de lo que creía.
Los expertos en odontología, en la clínica Sierodental, me contaron que mucha gente con migrañas tiene problemas en la boca que les causa mucha tensión. Puede ser que aprieten los dientes mientras duermen (como yo, que tengo bruxismo), que cuando muerdan los dientes no encajen del todo bien o que la mandíbula se esfuerce demasiado cuando comen. ¿Qué pasa? Que toda esa zona tiene músculos que van directos a la cabeza, y si se cargan, la cabeza se tensa y se origina la migraña. De ahí que, cuando estira por la mañana y por la noche, tenga menos opciones de padecer migraña. Entonces, empezó a tener sentido eso para mí.
Cuando la mandíbula está tensa muchas horas, esos músculos tiran hacia arriba, y esa presión llega a la sién y a otras zonas de la cabeza donde empiezan muchas migrañas (a mi marido le empiezan en la sien derecha, por ejemplo).
Gracias a Dios, desde que empezó a cuidar la mandíbula y a usar lo que le recomendó el dentista, algunas migrañas se han vuelto menos intensas. No se han ido, pero sí se nota la diferencia.
La sensibilidad a los olores también puede provocar migrañas
Algunos olores pueden provocar migrañas de golpe, otra cosa que no sabía y que tenía mucho sentido para mí.
Mi marido siempre ha sido sensible a los olores intensos, pero nunca imaginé que fuera algo tan serio. Me di cuenta un par de veces cuando entramos a tiendas con perfumes muy intensos (¿te has fijado en que muchas tiendas de ropa apestan a perfume?) o productos de limpieza muy fuertes. De repente empezaba a quejarse de la cabeza, y en segundos se le cargaba la zona de la frente y las sienes. Entendí que era por eso, y empecé a alejarlo de los malos olores intensos.
Al parecer, algunas personas tienen el nervio olfativo más sensible, y cuando reciben ciertos olore sintensos, el cerebro se protege a sí mismo con migraña. Lo peor es que lo originan muchos tipos de olores: productos de limpieza, perfumes intensos, humo, ciertos alimentos mientras cocinan… Así que hay que tener mucho cuidado con esto.
Ahora no lo llevo ir lugares con olores muy fuertes y, cuando no puedo evitarlo, le digo que se ponga una mascarilla ligera o que se quede fuera mientras yo me encargo de lo que sea. También ventilamos la casa y abrimos ventanas cuando usamos productos de limpieza.
No elimina las migrañas completamente, pero sí las reduce.
El sol intenso en verano puede ser un detonante
También me di cuenta de que el sol fuerte en verano puede causar migrañas. Mi marido es de los que le da igual salir con pleno sol, porque no soporta estar encerrado aunque haya 40º fuera en la calle, pero después de unos minutos al aire empezaba a dolerle la cabeza.
La cosa es que la luz muy fuerte y el calor hacen que los vasos de la cabeza se dilaten, y eso genera mucha presión que puede activar el dolor. Bueno, y también hay gente sensible a los reflejos del asfalto o del mar, esto a mí por ejemplo sí que me pasa. En su caso, con solo caminar por la calle, empieza a sentirse cargado y la cabeza le pesa.
Ahora le digo que se ponga gafas de sol, gorra, que no salga en las horas más duras y que beba mucha, mucha agua para no deshidratarse, que también causa migrañas. Con todo lo que leí hasta el momento, ya fui capaz de reconocer los primeros síntomas de su migraña. Fue un paso.
La deshidratación como disparador de migrañas
No tomar suficiente agua también le puede dar migrañas, como te informé antes. Claro, puedes llegar a pensar que es por estrés o cansancio, pero la falta de líquido nos afecta porque, cuando no hay suficiente agua, los vasos de la cabeza se aprietan y eso genera presión que duele. También cambia la tensión de los músculos y los minerales del cuerpo, y todo eso puede empeorar la migraña. Mi marido, que a veces se olvida de beber, puede sufrirlas también por eso. O al menos eso creo yo.
Ahora me encargo de que siempre se lleve una botella de agua, y le instalé una APP que le recuerda beber aunque no tenga sed. Es muy graciosa, es una planta a la que tienes que regar cada 2 horas, más o menos, y cada riego es un recordatorio para que te bebas un vaso de agua.
Los cambios hormonales también pueden disparar migrañas
Esto no es tan común en hombres, pero en su caso, el estrés y el cansancio combinados con su ritmo de vida, que es muy acelerado porque no puede estarse quiero ni un segundo al día, hacen que la cabeza se le cargue. Pensaba que esto nos pasaba a nosotras, las mujeres, pero al parecer los hombres también pueden reaccionar así.
Hay días en los que, después de hacer trabajo largo o de hacer ejercicio, le duele la cabeza. A veces es un dolor leve que va subiendo, otras veces se queda todo el día y le empieza fuerte la migraña, por desgracia.
Ahora intentamos organizar los días mejor, meterle más descansos, que se estrese menos e incluso que fuerte menos la cabeza con las pantallas.
La ansiedad también puede provocar migrañas
Mi marido es una persona bastante ansiosa. Siempre está pensando en mil cosas, preocupado por el trabajo, por los horarios, por problemas del día a día… no puede evitarlo, él es así. ¿Qué pasa? Que toooodo ese estrés se queda en el cuerpo, y no se va a ir porque duerma o descanse un poco, se le acumula a veces incluso durante días.
Cuando vivimos así durante tanto tiempo, la cabeza empieza a resentirse. Por eso pienso que muchas de sus migrañas le empiezan justo por eso, porque tiene la cabeza en funcionamiento tanto tiempo sin darle descanso que no puede más y le estalla. Literalmente, al pobrecito mío.
Un día fuimos al carrefour y encontramos, en la parte de las infuciones, un té para la ansiedad. Y nos miramos y dijimos: ¿Por qué no? Y lo compramos. Todos los días se echa un vaso de avena con dos de esos tes, y puedo decir que me ha solucionado gran parte del problema.
Literalmente ha sido LO ÚNICO que ha hecho que tenga menos migrañas.
El cuello rígido puede desencadenar migrañas
Mi marido trabaja muchas horas sentado frente al ordenador. Es diseñador gráfico, así que se pasa gran parte del día frente a la pantalla. Lo lógico sería sentarse bien, que es lo que nos enseñan para que no nos duela la espalda, ¿no?
Pero él diseña y dibuja, y siempre tiene la cabeza hacia delante, dejada caer. Así que los músculos se le tensan. Y cuando están muy tensos, tirar hacia la base del cráneo. Es justo esa presión la que acaba muchas veces en migraña. De hecho, hay días en los que él nota primero el cuello cargado y después empieza el dolor en la cabeza.
¿Qué hicimos para solucionarlo? Como ya os dije, ahora estira muy bien antes y después de dormir, pero no con brusquedad, sino usando movimientos suaves del cuello, con giros lentos de hombros y haciendo pequeñas pausas durante el trabajo. Otra cosa que ahora también hace es levantarse de la silla más a menudo.
Y sí, también funciona. Menos, pero funciona.
Dormir mal aumenta mucho las migrañas
El descanso también tiene muchísimo que ver con todo esto, porque cuando alguien duerme mal durante varios días seguidos, las migrañas suelen ser frecuentes. Lo notamos con el tiempo, porque cada vez que tenía varias noches malas seguidas, el dolor de cabeza aparecía casi seguro.
Mi marido lo nota muchísimo: si duerme poco o si se despierta muchas veces durante la noche, al día siguiente su cabeza está mucho más sensible y le duele. Incluso a veces se levanta ya con presión en la sien o en la parte de atrás de la cabeza.
Cuando dormimos bien, nuestro cuerpo se relaja, que es como debería ser. Cuando dormimos mal, nos tensamos, y es cuando empieza el problema porque se carga. Por eso el descanso es algo que empezamos a cuidar mucho más.
Ahora intentamos mantener una rutina bastante fija: dormir a la misma hora, reducir el uso del móvil antes de acostarnos, y mantener la habitación oscura y tranquila… Además, con la férula dental para evitar el bruxismo, la mandíbula descansa mucho mejor en la noche.
Poco a poco, vamos atacando el problema de raíz.
Algunos alimentos pueden desencadenar migrañas
No le pasa a todo el mundo, pero hay alimentos que en algunas personas activan esos dolores de cabeza. Por ejemplo, el chocolate muy intenso, los quesos muy curados, el alcohol, algunos embutidos, o los dulces (por el azúcar). Todos estos alimentos pueden provocar reacciones en el cuerpo y, en personas sensibles, desencadenar en migrañas.
Mi marido empezó a apuntar lo que comía los días antes de tener una migraña fuerte. Lo hizo en una libreta, simplemente para ver si había alguna relación. Poco a poco empezaron a aparecer patrones. Algunos alimentos coincidían varias veces antes de un episodio fuerte de dolor, incluso en esos días en los que empezaba con un dolor suave pero le intensificaba de repente porque sí. Así que empezó a controlar más esos alimentos. Ahora intenta evitarlos en días en los que ya siente la cabeza un poco cargada o cuando ha tenido semanas con mucho estrés.
Ese pequeño cambio también ha ayudado a reducir algunos episodios.
Aprender a relajar el cuerpo ayuda muchísimo, créeme
Durante mucho tiempo no nos dimos cuenta de cuánto afecta la tensión y el estrés al dolor de cabeza, pero ahora lo vemos bastante claro. El ehcho de tener la mandíbula apretada, el cuello rígido, los hombros cargados… todo eso crea el ambiente perfecto para que aparezcan las migrañas. Y cuando el cuerpo se mantiene así durante días seguidos, la presión se acumula y la cabeza lo paga.
Por eso empezamos a buscar momentos para relajar el cuerpo de verdad, como dar paseos tranquilos, hacer estiramientos suaves (juntos, para que no se aburriese) o solo parar un rato durante el día para respirar y aflojar los hombros. Incluso sugerimos hacer pequeñas pausas mientras trabajaba frente al ordenador, porque le ayuda un montón. El cuerpo necesita descansar aunque sean solo unos minutos, así que tenlo en cuenta.
Además, ese té que le ayuda a relajarse por la noche se convirtió en un indispensable en nuestra vida, y ya nunca voy a permitir que nos falte en casa. No sé si tendrá algo que ver o no, pero le funciona mucho mejor que las pastillas de la ansiedad, y encima le hacen mucho menos daño.
Aunque todavía tiene migrañas algunas veces, ya no son tan fuertes ni repetitivas como antes. Seguimos probando cosas nuevas y viendo qué funciona (y lo seguiremos haciendo, a ver si conseguimos que le dejen de dar), pero esos pequeños ajustes en la postura, en la relajación y en las pausas diarias han hecho que los días de migraña sean menos intensos y más manejables.





