Me he llevado MESES y casi DOS años siendo autónoma, ofreciendo mis servicios en redes sociales, por mi web, por milanuncios… y nada, no había manera. Casi pensé en echar el cierre, a pesar de todo el esfuerzo y lágrimas que me ha costado conseguir montar mi empresa de escritura y de servicios editoriales.
PERO, hace unas semanas hablé con un colega experto en webs y me hizo una pregunta que me dejó completamente LOCA: «¿Pero has implantado bien el SEO y el SEM en tu web? Y me quedé… ¿qué? Y, cuando él empezó a explicarme y a hacerme pequeños cambios en mi web, empezó la sorpresa real: mis visitas crecieron, mi web empezó a subir en buscadores… ¡y los clientes empezaron a llegar!
Déjame explicarte lo que él me explicó a ti, por si te sirve y puede ayudarte:
¿Qué es la posición web?
Cuando hablo de posición web, me refiero a en qué lugar aparece mi página cuando alguien busca algo en Google u otro buscador. Si salgo en la primera página, tengo muchas más posibilidades de que entren a mi web. Si salgo en la quinta… nadie llega. Así de claro. Yo misma no paso de la primera página casi nunca, y la mayoría de la gente tampoco.
La posición web no va solo de “tener página”, sino de ser visible. Si nadie me ve, es como si no existiera. Por eso empiezo a obsesionarme un poco con este tema cuando veo que mi web está perdida entre miles de resultados.
También descubrí que la posición no es fija: subo, bajo, me muevo constantemente según lo que haga en la web y lo que hagan los demás. Es una especie de competencia continua. Si mejoro mis textos, si optimizo mis páginas, si actualizo contenido, puedo subir. Si abandono la web, bajo.
Lo importante para mí fue entender que no basta con crear la web y olvidarme, tengo que cuidarla si quiero que aparezca arriba.
Porque arriba es donde están los clientes.
¿Qué es el SEO?
El SEO es todo lo que hago para que mi web aparezca en los resultados normales de Google, los que no son anuncios. Es decir, que el buscador considere que mi página es útil y la muestre cuando alguien busca algo relacionado con lo que ofrezco. Tarda. A veces semanas, a veces meses… pero cuando funciona, funciona de verdad y sin pagar por cada visita.
Entre las cosas básicas que hago están usar palabras que la gente busca, escribir textos claros, poner títulos adecuados y organizar bien la web. También ayuda que la página cargue rápido y que se vea bien en el móvil. Todo suma.
El SEO es como construir una base sólida. No se ve de inmediato, pero sostiene todo lo demás. Además, cuanto mejor lo hago, más visitas llegan sin que tenga que estar pagando constantemente.
Me gusta porque es una inversión de tiempo y trabajo, no solo de dinero. Y si tengo paciencia, los resultados acaban llegando.
Cambios concretos que hago en mi web para mejorar el SEO
Esto es lo que hago:
- Revisar cada página
- Me aseguro de que queda claro qué ofrezco.
- Pienso en lo que buscaría un cliente y si mi página responde a eso.
- Optimizar títulos y subtítulos
- Cambio títulos demasiado creativos por otros más claros y descriptivos.
- Por ejemplo, en vez de “Servicios increíbles”, pongo “Corrección y edición de textos profesionales”.
- Mejorar descripciones y textos
- Cada página tiene un texto que explique bien lo que hago.
- Incluyo palabras clave que la gente usaría al buscar mis servicios.
- Añadir contenido útil
- Páginas sobre cómo trabajo, precios aproximados, tipos de textos que corrijo o edito.
- Entre más información clara, más fácil para Google mostrar mi web a quien la busca.
- Optimizar imágenes
- Comprimo imágenes para que carguen rápido.
- Les pongo nombres descriptivos y etiquetas “alt” que expliquen la imagen.
- Revisar enlaces internos
- Enlazo mis páginas entre sí para que los visitantes puedan navegar fácil.
- Ayuda a Google a entender la estructura de mi web.
- Eliminar errores y contenido duplicado
- Reviso que no haya enlaces rotos ni páginas con contenido repetido.
- Google penaliza estas cosas, así que es importante mantener la web ordenada.
- Actualizar contenido regularmente
- Cada cierto tiempo reviso y añado nueva información.
- Google valora sitios activos y actualizados.
- Velocidad y compatibilidad móvil
- Me aseguro de que la web cargue rápido y se vea bien en móviles y tablets.
- Esto mejora la experiencia del usuario y el SEO.
- Usar herramientas de análisis
- Reviso estadísticas para ver qué páginas funcionan mejor.
- Así puedo ajustar lo que no da resultados y potenciar lo que sí funciona.
¿Qué es el SEM?
Los profesionales de DCM-Web, profesionales que se encargan del diseño y mantenimiento de páginas web, nos explican que el SEM es la publicidad en buscadores mediante campañas de pago que permiten aparecer de forma inmediata en las primeras posiciones.
La diferencia principal con el SEO es el tiempo de efectividad. Mientras el SEO requiere trabajo constante y paciencia para empezar a ver resultados, el SEM permite que la web comience a recibir visitas en el mismo momento en que la campaña se activa. Es una manera rápida de atraer público desde el primer día.
Cada clic en un anuncio tiene un coste, conocido como CPC (coste por clic). Esto significa que cada visita generada a través de la campaña tiene un valor económico directo. Por eso, es muy importante definir bien las palabras clave y el público al que se dirige la campaña para que la inversión sea eficiente.
El SEM permite también una segmentación muy precisa. Se puede seleccionar el país, la ciudad, el horario, e incluso características demográficas del público que verá el anuncio. Esto ayuda a que el dinero invertido no se desperdicie y que los usuarios que lleguen a la web sean realmente potenciales clientes.
Cambios concretos que hago en mi web para mejorar el SEM
Esto es lo que hago paso a paso:
- Definir el objetivo de la campaña
- Saber qué quiero conseguir: más consultas, ventas, o visibilidad de un servicio nuevo.
- Cada campaña debe tener un objetivo concreto para poder medir resultados.
- Elegir palabras clave precisas
- Selecciono términos que los clientes usarían realmente para buscar mis servicios.
- Evito palabras genéricas que atraigan clics que no llevan a nada.
- Preparar la página de destino (landing page)
- La página donde llega el usuario debe explicar claramente qué ofrezco.
- Debe facilitar el contacto o la contratación, sin confusión ni pasos extra.
- Controlar el presupuesto
- Empiezo con cantidades pequeñas para probar qué funciona.
- Ajusto el presupuesto según los resultados y el coste por clic.
- Segmentar el público
- Defino ubicación geográfica, horario de visualización, intereses o características del público.
- Esto asegura que los anuncios lleguen a personas que realmente pueden ser clientes.
- Optimizar los anuncios
- Escribo mensajes claros y directos, destacando lo esencial: qué ofrezco, para quién y por qué elegirme.
- Aprovecho cada palabra del anuncio para atraer clics útiles.
- Analizar resultados y ajustar
- Observo qué palabras y anuncios generan más clientes, no solo más visitas.
- Ajusto textos, horarios, palabras clave y zonas según los resultados.
- Probar y mejorar constantemente
- Hago cambios pequeños y continúo probando.
- Con cada ajuste, la campaña se vuelve más efectiva y la inversión más rentable.
¿Por qué combinarlos es lo ideal?
Cada uno tiene un propósito distinto y se complementan.
- El SEO proporciona estabilidad a largo plazo. Con un buen trabajo de SEO, la web sube poco a poco en los resultados orgánicos y mantiene su posición de forma duradera, sin depender de pagos constantes.
- Por otro lado, el SEM permite obtener resultados inmediatos. Al activar una campaña, la web puede empezar a recibir visitas y clientes desde el primer día, lo que resulta muy útil para promociones, lanzamientos o campañas temporales. Esto ayuda a no quedarse sin visibilidad mientras el SEO va tomando fuerza.
Combinarlos también ayuda a optimizar esfuerzos. Si una palabra clave funciona bien en SEM, es probable que también valga para el SEO, así que se puede reforzar su uso en los textos y títulos de la web. Además, usar ambos métodos permite ocupar más espacio en los resultados de búsqueda, apareciendo como anuncio y también de forma orgánica.
Cuando se hace bien, el tráfico mejora, los clientes llegan y el crecimiento es más consistente. La combinación permite tener resultados inmediatos sin sacrificar la presencia a largo plazo.
Errores comunes que intento evitar desde el principio
Uno de los errores más típicos es pensar que esto es magia. No lo es: si hago SEO mal o sin constancia, no veo resultados. Si hago SEM sin estrategia, solo pierdo dinero.
También evito copiar textos de otros sitios o llenar la web de palabras sin sentido. Los buscadores detectan eso y puede perjudicarme.
Otro fallo frecuente es olvidarme del usuario. Escribo para personas y, si alguien entra a mi web y no entiende nada, se va, aunque esté bien posicionada.
Intento no obsesionarme con estar la primera siempre. A veces estar en los primeros resultados ya es suficiente para conseguir clientes.
Lo mejor es la coherencia: decir claramente qué hago, mantener la web actualizada y medir lo que funciona.
¿Cómo sé si mi SEO y mi SEM están funcionando?
Reviso las estadísticas de mi web para ver cuántas personas entran, desde dónde llegan y qué hacen mientras están en la página. Esto me ayuda a saber si las estrategias que estoy usando realmente atraen a quienes me interesan. Sin esta información, sería imposible ajustar lo que no funciona.
Si el SEO está funcionando, empiezo a notar que las visitas desde buscadores aumentan de manera orgánica, sin tener que pagar por anuncios. Esto significa que Google reconoce mi web como útil y relevante. Por su parte, si el SEM funciona, veo clics en los anuncios y un aumento de contactos nuevos. Cada campaña me da datos que me permiten medir la efectividad de las palabras clave y de los anuncios.
También presto atención al comportamiento dentro de la web. Observo cuánto tiempo se quedan en cada página y si exploran otros apartados. Si entran y salen en segundos, significa que algo falla: quizá el contenido no es claro o no responde a lo que buscaban. Esta información es crucial para ajustar textos, títulos o llamadas a la acción.
Otra señal importante son los mensajes, llamadas o solicitudes de presupuesto que llegan. Al final, no se trata solo de tener visitas, sino de conseguir clientes reales.
Analizar estos datos puede parecer aburrido, pero ayuda a tomar decisiones con sentido y a optimizar tanto SEO como SEM de manera efectiva.
Cuánto tiempo tardan en notarse los resultados
El SEO puede tardar bastante, a veces varios meses. Depende de la competencia, del estado inicial de la web y del trabajo que haga. Al principio puede parecer que no pasa nada, pero poco a poco se nota. Empiezo a aparecer en más búsquedas, a recibir más visitas y a posicionar mejor.
El SEM, en cambio, es casi inmediato. Activo la campaña y ya puedo recibir tráfico ese mismo día. Por eso es útil cuando necesito resultados rápidos. Eso sí, también hay que optimizar. Las primeras campañas rara vez son perfectas. Ajusta y mejora con el tiempo.
Por dónde empezar si todo esto me suena a chino
Empiezo por lo más sencillo: revisar mi web y asegurarme de que explica claramente qué ofrezco y cómo contactarme.
Después pienso en las palabras que usaría un cliente para buscarme. Las incluyo en títulos y textos de forma natural. Nada forzado.
Si tengo algo de presupuesto, pruebo una pequeña campaña de SEM para ver cómo responde el público. Así obtengo datos reales.
También me informo de lo básico, sin volverme experta. Entender lo esencial ya marca una gran diferencia.
Lo importante es empezar, porque dejar la web abandonada es como cerrar la puerta a posibles clientes.
Empieza a mover tu web
Si sientes que tu web no recibe visitas o que tu esfuerzo no da resultados, no te desanimes. Hay muchas estrategias que puedes probar, y no hace falta ser experta para dar los primeros pasos. Lo importante es empezar, aunque sea poco a poco, y aprender mientras haces cambios. Cada pequeño ajuste cuenta y, con el tiempo, notarás la diferencia.
Busca información, tutoriales o incluso ayuda de profesionales si lo necesitas. No tengas miedo de experimentar con diferentes ideas, palabras clave o campañas. La web es un espacio donde todo se puede probar y mejorar. Cada prueba te dará datos útiles que puedes aplicar para que tus esfuerzos funcionen mejor y llegues a las personas que realmente pueden interesarse por lo que ofreces.
Tomar la iniciativa hoy puede marcar un antes y un después para tu proyecto. Explora, investiga, aplica lo que aprendes y observa cómo empieza a moverse tu web. Dar el primer paso es todo lo que se necesita para empezar a ver resultados reales.





