¿Por qué puede quedar retenida una mercancía en la aduana?

Control de aduanas

Este es un percance que, hasta hace poco, solo afectaba a las empresas de importación-exportación. Con el auge del comercio electrónico a cualquiera de nosotros nos puede suceder.

Si compras productos mediante marketplace como Amazon, AliExpress o Temu, muchas veces tienen que importar los bienes que has comprado. Los artículos de mayor demanda suelen estar almacenados en centros logísticos intermedios, por lo que no  tienen que pasar por la aduana, pero otros muchos productos se importan del país del fabricante o del distribuidor.

Temu, que te suele dar entre 15 días y 3 semanas desde que efectúas la compra hasta que llega a tu domicilio, establece un sistema de seguimiento de tu pedido en el que te informa en qué paso del proceso de transporte se encuentra. Cuando ha salido de los almacenes del fabricante, cuando está en camino, por medio del transporte internacional, cuándo ha pasado la aduana y cuando está listo para entregar en domicilio.

Es difícil que un pedido se quede atrapado en aduana, pero se puede dar el caso. Cuando esto sucede, los operadores de Agente de Aduana, una empresa ubicada en el centro de carga aérea del aeropuerto de Barajas y que lleva más de 25 resolviendo problemas de este tipo, nos comentan que es importante ponerse en contacto con un Agente Aduanero. Estos profesionales actúan como intermediarios entre las empresas importadoras y la autoridad de aduanas. Resolviendo los atascos en la frontera y el despacho de mercancías de manera rápida y eficiente.

Son varias las razones que pueden motivar que una mercancía se quede retenida en la aduana. La mayoría de los casos son problemas burocráticos, que se resuelven con subsanaciones. Estos son algunas de las causas más habituales:

Documentación incompleta.

Toda mercancía importada debe ir acompañada de una documentación debidamente completada. Estos documentos son revisados en la aduana y se comprueba que no faltan datos y que los datos declarados sean coherentes en todos los documentos. Estos son los documentos más importantes:

  • Factura comercial. Este es el documento clave. Incluye información sobre el vendedor, el comprador, la descripción de la mercancía, su valor y las condiciones de venta. Sirve como base para calcular los impuestos y los aranceles.
  • Lista de empaque (Packing List). Esta lista detalla cómo va distribuida la mercancía: el número de bultos, peso, dimensiones y contenido. Lo que facilita las inspecciones, el transporte y el almacenamiento.
  • Documento de transporte. Dependiendo del medio de transporte utilizado se utilizará un documento u otro. Así, por ejemplo, para el transporte marítimo se usa la carta de embarque (Bill of Lading), el CMR o carta de porte se emplea en el transporte de mercancías por carretera y el Air Waybill se usa en el transporte aéreo. Además de la información del producto y la titularidad de la mercancía, estos documentos suelen indicar la ruta de transporte.
  • Documento Único Administrativo (D.U.A.). Esta es la declaración aduanera vigente en la Unión Europea. Contiene toda la información simplificada sobre el envío. Es un documento necesario para el despacho de la mercancía y el cálculo de impuestos.
  • Certificado de origen. Más adelante entraremos a valorar este punto. El lugar en el que se ha producido la mercancía es relevante para calcular los aranceles y las condiciones de entrada. Este origen debe venir certificado por un documento.

Además de estos documentos serán necesarios, en muchos casos, licencias de importación, certificados sanitarios o fitosanitarios y certificados de calidad.

La mayoría de los problemas referentes a la documentación hacen referencia a falta de datos en algún documento o problemas de forma. Errores que puede subsanar un agente de aduanas de manera efectiva actuando en representación de la empresa importadora y exportadora.

Clasificación aduanera incorrecta.

Como explica el blog mexicano One Core, la clasificación aduanera es un código numérico estándar que transmite información sobre la mercancía y permite clasificarla para su mejor gestión en aduanas.

Este código está generado por la Asociación Mundial de Aduanas W.C.O. y tiene vigencia mundial.

La clasificación parte de un sistema armonizado que divide las mercancías en 21 secciones que están organizadas internamente en 97 capítulos. Lo que permite identificar al momento el tipo de mercancía de la que se trata.

El código cuenta con 8 o 10 dígitos, de los que los 6 primeros son de carácter internacional y los 2 o 4 del final facilitan la tramitación en la aduana del país de destino.

Los dos primeros números indican el capítulo al que pertenecen las mercancías. Los 3 o 4 dígitos siguientes especifican las características del envío. Por ejemplo, las plantas reciben un código diferente a las obras de arte. Dentro de los dígitos internacionales, uno o dos números pueden indicar la forma en la que se transporta la mercancía: a granel, en sacos, en paquetes embalados, etc.

La clasificación aduanera permite inmediatamente identificar la mercancía en caso de que se tenga que hacer una reclamación o la autoridad decida realizar una inspección.

Falta de pago de impuestos o aranceles.

No pagar las tasas, impuestos y aranceles implica el bloqueo inmediato de la mercancía en la aduana.

Como nos explica el blog de la compañía de seguros Aegón, los aranceles son un tipo fijo que se aplica a las mercancías por el hecho de cruzar la frontera. El arancel es diferente en función del país de procedencia y del tipo de mercancía de la que se trate. Obedece a las políticas de protección de la industria y de los mercados internos.

Cuando Trump dice que va a subir los aranceles a los productos que provengan de determinados países está haciendo referencia a este impuesto.

El tratado que acaba de firmar la Unión Europea con Mercosur permite la entrada libre (sin aranceles) de materias primas agrarias provenientes de estos países de Sudamérica. Del mismo modo, la maquinaria industrial y bienes de equipo fabricados en la Unión Europea podrán entrar en los países de Mercosur sin pagar aranceles.

Respecto a la importación, la Unión Europea es bastante restrictiva con la entrada de productos agroalimentarios. Aplicando un 40% a la entrada de carne de vacuno y hasta un 50% a la importación de algunos lácteos y cereales.

El blog señala que los impuestos se pagan por la simple actividad comercial. El impuesto indirecto más habitual en la Unión Europea es el I.V.A. (impuesto sobre el valor añadido), que debe abonarse, también en la aduana, en función de los tipos fijados por el país de entrada.

Las tasas son un pago independiente a los aranceles y a los impuestos, y buscan sufragar los gastos de gestión en las aduanas.

Mercancías restringidas.  

La entrada de determinados productos está restringida en la Unión Europea. Eso significa que deben cumplir una serie de requisitos para que crucen la frontera.

El ejemplo más claro es el de los productos alimentarios de origen agropecuario. Los alimentos y materias primas para producir alimentos deben pasar un control sanitario y un control de calidad adecuado a los estándares que se manejan en la Unión Europea. Nos estamos refiriendo a la carne, al pescado, los lácteos, pero también los cereales, frutas y hortalizas que se importan bien venderlas directamente al consumidor o para utilizarlas como materia prima en la industria alimentaria europea.

Otros productos vegetales o que se utilizan en la agricultura, como semillas, plantas, fertilizantes, madera, deben tener un certificado fitosanitario que indique que cumplen los requisitos de entrada que fija la U.E.

La importación de productos farmacéuticos, equipos médicos y parafarmacia está bastante controlada en Europa. Estos bienes deben pasar un control de calidad, acreditado por el sello CE y ofrecer garantías de trazabilidad; es decir, información precisa del trayecto que ha recorrido el medicamento desde su fabricación hasta el paso por la aduana.

La entrada de productos químicos, sustancias peligrosas y armas son objeto de licencias y permisos especiales para poder importarlas.

Controles aleatorios.

Además del despacho aduanero, que se basa en comprobar la documentación, un envío o contenedor puede ser objeto de inspección física arbitraria por parte del personal de aduanas Hasta que no concluye la inspección, la carga está retenida.

Según señala el blog Envío X Envío determinados factores pueden inducir a que la autoridad aduanera decrete una inspección física. Uno de estos factores es el país de origen de la mercancía, otro es el de los antecedentes de irregularidades de la empresa importadora o exportadora y otro el valor declarado de la mercancía.

Las mercancías en la aduana pasan por un canal o circuito de control representado por un color. Los colores de los canales son estos:

  • Canal Verde. La documentación está correcta, la mercancía no entraña peligro y el envío se despacha rápido en aduana. No suele ser objeto de inspección.
  • Canal Amarillo. La documentación está correcta, pero el tipo de mercancía requiere licencias especiales que deben ser expedidas por organismos no aduaneros. Nos referimos a medicamentos, productos veterinarios o fitosanitarios. Solo en el caso en el que se aprecie que el certificado expedido despierte sospechas, se procede a la inspección. Este supuesto se suele dar en pocos casos.
  • Canal Naranja. Esta alarma aparece cuando se aprecian incongruencias o falta de datos en la documentación arancelaria. Se abre un plazo de entre 24 y 48 horas para subsanar errores. Si las incongruencias son graves, la mercancía puede pasar al canal rojo.
  • Canal Rojo. La mercancía es objeto de inspección porque se aprecia riesgo de fraude o irregularidad o porque ha sido objeto de control aleatorio. El plazo de retención se estima entre 3 y 5 días hábiles.

Incongruencias en el origen de la mercancía.

En la aduana se tiene en cuenta el país de origen o fabricación de la mercancía. Este asunto es clave para determinar el arancel que se le aplica y las condiciones de entrada (posibles certificados y licencias especiales).

Aquí puede aparecer un error. Puesto que algunos productos pasan por diferentes países antes de llegar al mercado de destino. Por ejemplo, la empresa exportadora puede ser que no sea del mismo país donde se fabricó el producto. Un distribuidor chino puede vender textil fabricado en Bangladés.

En este sentido, en la frontera de la Unión Europea, el dato que importa no es la nacionalidad del comerciante, sino el país en el que se ha fabricado el producto.

También es normal, que en determinados sectores, empresas multinacionales concentren la mercancía en almacenes centrales y la distribuyan después, en diferentes países, en función de sus intereses comerciales. Regresando a la industria textil, empresas como Inditex tienen localizada la producción en Asia, pero luego venden el Stock que no han podido colocar en Europa, en Hispanoamérica. Por lo que vuelven a exportarla.

De nuevo debe haber una trazabilidad del producto. Para que el cargamento llegue a México, es irrelevante si las prendas han estado varios meses en almacenes españoles. Lo importante es saber el país donde se han fabricado.

Productos prohibidos y sospechas de falsificación.

Determinados productos como las sustancias estupefacientes está prohibida su exportación e importación por los canales legales. Esto hace que utilicen vías de entrada clandestinas o que intenten burlar el control arancelario.

Todo lo que afecte a la propiedad comercial está sujeta a una fuerte prohibición en la Unión Europea. La lucha contra la piratería y las falsificaciones es un campo de batalla en Europa. En el 2024 se incautaron de 112 millones de artículos falsificados que cruzaron las aduanas de la UE. Un montante valorado 3.800 millones de euros.

Las autoridades piensan que esto es solo la punta del iceberg. El mercado de las falsificaciones tiene un impacto anual en Europa de 100.000 millones de euros.

El país que se encuentra a la cabeza en la producción de artículos falsificados parece ser China. Turquía es el mercado que más falsificaciones vende, quienes a su vez son exportadores e introducen falsificaciones en Europa.

El auge del comercio online facilita, según los expertos, la entrada de estos productos en la U.E.

Si la autoridad aduanera sospecha que un cargamento se está transportando productos falsificados puede decretar la paralización de un contenedor o de un porte completo.

Comparte el post:

Entradas relacionadas