Aunque estemos en invierno y resulte complicado pensar en los planes que debemos tener listos para verano, es el momento ideal para hacerlo. Os lo podemos asegurar. Teniendo en cuenta que todavía queda medio año para que llegue el calor, es el momento clave para que tengamos en consideración todo lo que tenga que ver con los destinos a los que queramos ir en vacaciones, la ropa que queramos usar para entonces (ahora, con la compra online, tenemos opciones de conseguirla aunque estemos en invierno) e incluso adaptar nuestro hogar a todo lo que necesitemos para una época del año como la estival. ¡Manos a la obra!
En efecto, hay mucha gente que se dedica a instalar un aparato de aire acondicionado en su hogar durante estas fechas. Pero esto tiene trampa, claro, porque no solo vamos a usar esto para los meses de calor, sino que también es posible (y, de hecho, se hace) usarlo durante los meses de invierno para recibir algo de calor en momentos puntuales y si no queremos hacer uso de la calefacción. Pero os vamos a hablar de lo que realmente es una buena idea empezar a pensar ahora y que es ideal para el verano: la piscina. Sin duda, un elemento como este puede marcar la diferencia entre la calidad de vida en el hogar o la falta de la misma.
Solo hay que tener en cuenta la cantidad de disfrute que se puede acumular con una piscina en el hogar. Solamente con tener acceso a ella durante cualquier hora del día ya estaremos ganando en lo que respecta a bienestar, porque ya sabéis que las piscinas que son municipales o que están regidas por una comunidad de propietarios tienen un horario que es estricto y, cuando llega la noche, es imposible que podamos tomar un baño en las mismas. Y lo mismo ocurre a primera hora de la mañana. Sin embargo, con una piscina en nuestra propia casa (en el patio o jardín) podemos hacer uso de la misma incluso de madrugada si lo queremos. ¿Acaso no es fantástico?
Es el momento perfecto para pensar en esto porque, en caso de que lo estéis valorando ahora, todavía os da tiempo a que el trabajo esté hecho para los meses de verano. Dispondríais de unas semanas para valorar diferentes presupuestos y proyectos por parte de varios proveedores, escoger el que más os cuadre por diseño y precio y quedar para comenzar la obra. Y, como no podía ser de otra manera, también estaríais a tiempo de que se viera completada dicha obra. Incluso aunque se empezara para después de Semana Santa la construcción, estaríamos a tiempo. El objetivo es que, cuando empiece el mes de junio, ya podamos disfrutar de esto en nuestra propia vivienda.
De hecho, el primer semestre del año siempre suele ser más productivo en este sentido que el segundo. Y es que, a medida que las tardes se van haciendo más largas y que el buen tiempo va viniendo, tenemos más «mono» de todo lo que está relacionado con una piscina. Aunque es cierto que puede costar un poco pensar en esto si estamos en los meses de enero o febrero, ya sabéis que los pensamientos a largo plazo siempre suelen traer muy buenos resultados. Todo depende de la planificación y ese es el motivo por el que os sacamos el tema ahora y no dentro de algunos meses, cuando ya podamos ir más justos de tiempo o, directamente, demasiado tarde.
Pero ojo, ya no solo nos vamos a referir a la construcción de piscinas como obras habituales a lo largo del primer semestre del año. También queremos hacer referencia a las reparaciones que se van realizando en ellas a medida que van haciendo falta. Acometer este tipo de cambios es algo que también viene ocurriendo de manera habitual durante la primera mitad del año de acuerdo a lo que nos han contado desde Aranda Mantenimientos, que se encargan de la reparación de fugas de agua y de, además, servicios de fontanería, albañilería o hasta incluso trabajos subacuáticos. Y es que llegar al mes de junio con todo listo para poder bañarnos en casa es ideal.
El proceso a la hora de acometer una reparación en una piscina es algo que tiene alguna ventaja con respecto al de construirla. Y nos referimos, como no podía ser de otra manera, al tiempo. Podemos tomarnos con algo más de tranquilidad el hecho de reformar una piscina, pero no podemos dejarlo para última hora, por supuesto. Por eso, la gente suele esperar un poquito más y, en lugar de empezar a gestionar el tema desde los meses de enero o febrero, le dedica tiempo a partir de abril. Ya os decimos que no conviene arriesgar en exceso porque es posible que los proveedores se encuentren desbordados de trabajo para esas fechas, pero es verdad que no es lo mismo esto que acometer una obra nueva.
Estamos en un momento en el que se valora más que nunca la calidad de vida que tenemos en el hogar. En ese sentido, la pandemia ha marcado un antes y un después porque no cabe la menor duda de que estar confinados nos hizo pensar en muchas cosas que podrían hacernos mejorar la vida en el hogar. Y ahí es donde entra un elemento como la piscina (para quien tenga el espacio disponible para instalarla, claro). No hay nada que defina mejor la calidad de vida en un hogar que el hecho de que disponga de piscina o no. Creo que, en ese sentido, todos y todas pensamos muy parecido.
¿Cuántas piscinas hay en España?
Esta es la pregunta que mucha gente os estaréis haciendo en la actualidad. Hay una noticia publicada en la página web de Radio Televisión Española que indica que, en España, hay 1’2 millones de piscinas, lo que supone que existe 1 por cada 37 habitantes. De hecho, la información señala que hay municipios en las Islas Baleares o la Comunidad Valenciana que tienen 1 piscina por cada 3 habitantes, lo cual es un récord absoluto pero responde al tipo de clima que se experimenta especialmente en estas dos comunidades, que por otro lado, y como sabéis, son de las más turísticas que tenemos en el interior de nuestras fronteras.
En otra noticia, en este caso publicada en la página web de Newtral, desvela que en España tiene una piscina por cada 35 personas. La noticia que os acabamos de enlazar ofrece la posibilidad de saber cuántas hay en cada municipio. Y la verdad es que esto nos ofrece datos interesantes porque hay municipios en los que hay más piscinas que personas, como es el caso del pueblo de Valderrebollo (Guadalajara), donde hay 30 piscinas y 23 vecinos censados. En lo que respecta a los términos absolutos, quien se lleva el gato al agua (y nunca mejor dicho) es la ciudad de Madrid con más de 14.500 piscinas.
La tendencia sigue siendo al alza porque España no para de ganar población y, además, hay cada vez más turismo de sol y playa. Pero es cierto que, del mismo modo que ocurre con una vivienda como tal, muchas piscinas de las que fueron construidas hace tiempo ya van necesitando alguna reparación. El motivo está claro: algunas, por el simple paso del tiempo, van requiriendo de correcciones sobre todo en lo que tiene que ver con la fuga de agua. Tened en cuenta que hablamos de una zona que requiere de una inversión (ese extra de agua que va a venir en la factura y que sirve para llenar la piscina) y si hay algún problema es mejor tenerlo localizado y resuelto cuanto antes para que no se nos dispare dicha factura.
Y es que no hay nada que nos produzca más satisfacción que tener la posibilidad de tener una piscina en casa. De este modo, no solo mejoramos en todo lo que tenga que ver con la salud mental, sino que también hacemos lo propio con la física. El cuerpo necesita movimiento, no nos podemos quedar parados y hacer una vida sedentaria y una de las claves para evitarlo, por lo menos cuando hace buen tiempo, es que tengamos la motivación de nadar en la piscina de nuestra propia casa. Son muchas las personas que han mejorado su estado físico como consecuencia de la instalación de una piscina en su propio domicilio y ese número va a seguir creciendo por mucho tiempo que pase.
Imaginaros cómo debe ser un día de verano en casa, nadando tranquilamente en la piscina sin que nadie nos moleste y con un buen refresco esperándonos en el bordillo… Cuando hablamos de «paraíso» o «bienestar», muchas de las imágenes que se nos vienen a la cabeza se parecen mucho a la que acabamos de compartir con todos vosotros y vosotras. ¿Por qué no íbamos a ser cualquiera de quienes estamos aquí los afortunados que pudiéramos vivir esto en primera persona?





